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La batalla por la verdad
Los creyentes a través de cada generación han experimentado diversos problemas en sus intentos por vivir para Cristo. Aunque las circunstancias y situaciones hayan variado en gran manera con el paso de los milenios, Dios ha provisto su remedio el cual es tanto eterno como suficiente. Este remedio es “Guardar su Palabra”. Siendo que Dios proveyó la solución, no se necesita ninguna revelación especial para reconocer que Satanás, el adversario de Dios, haría de su Palabra el foco principal de su estrategia de subversión. Comenzó en el huerto del Edén cuando la serpiente en diálogo con Eva, astutamente la sedujo para que reconsiderara lo que el Creador le había ordenado: “Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?” (Gn. 3:1). Satanás siempre se las ingenia para pervertir la verdad absoluta de Dios, ya sea añadiéndole contenido erróneo o restando verdades críticas. Ese ha sido su plan asombroso a través de las edades conforme ciega “...el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios” (2 Co. 4:4). • “También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos” (2 Ti. 3:1). El hermano T. A. McMahon del ministerio The Berean Call, comparte así con nosotros su propia experiencia, dice: «Mi observación personal de la estrategia del adversario se inició hace como treinta años, cuando comencé mi trabajo con Dave Hunt, al exponer las sectas en los documentales: la ‘Explosión de las sectas’ y ‘Los fabricantes de dioses’. Y poco después mientras trabajaba tratando de alertar a la iglesia de las creencias de las sectas y prácticas que se han infiltrado en las comunidades cristianas en ‘La seducción del cristianismo’. He pasado más de veinticinco años observando y escribiendo sobre las tendencias dentro del cristianismo evangélico, lo cual me ha permitido identificar las tácticas que creo que mejor ejemplifican los asaltos de Satanás a la Palabra de Dios, en estos últimos días antes del retorno de Cristo. Yo era católico romano antes de experimentar el nuevo nacimiento. Jesús le dijo a Nicodemo: ‘De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios... Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios’ (Jn. 3:3b, 5). Estaba tanto ciego como separado del reino de Dios hasta mi nacimiento espiritual, el cual dijo el Señor Jesucristo era imperativo, cuando afirmó: ‘...Os es necesario nacer de nuevo’ (Jn. 3:7b). A pesar de que Jesús dijo que era imperativo, muchos de los evangélicos hoy le prestan muy poca atención a lo que Él ordenó, y consecuentemente han aceptado a los más de mil millones de católicos romanos como ‘hermanos y hermanas en Cristo’. Entre las numerosas distorsiones de las enseñanzas de la Escritura, muchos católicos profesan ‘haber experimentando el nuevo nacimiento’ basándose en que fueron bautizados como infantes. De manera similar, la iglesia de Roma acepta a todos los cristianos no bautizados como católicos, como ‘hermanos separados’. Hace treinta años, unos jóvenes evangélicos me confrontaron con el hecho de que no ‘era su hermano en Cristo’ y me explicaron lo que las Escrituras enseñaban respecto a una relación verdadera con Jesús. Hoy la influencia de organizaciones tales como Católicos y Evangélicos Unidos, las Guardianes de la Promesa, la Asociación Evangelística Billy Graham, la mayoría de ministerios inter-denominacionales en las universidades, el apoyo ilimitado que los evangélicos le dieron a la película católica ‘la Pasión de Cristo’ y el rápido crecimiento del ecumenismo, han creado una atmósfera de aceptación a los católicos como creyentes. Consecuentemente, yo, y muchos otros que conozco, hemos sido reprendidos por los evangélicos por afirmar que los católico romanos tienen un evangelio que es contrario a las Escrituras, y que por lo tanto no puede salvar a nadie. Por consiguiente, nos han dicho que estamos ofendiendo a ‘los hermanos católicos cristianos’ por testificarles. Éste es un desarrollo sin precedentes en los últimos días entre los evangélicos, especialmente esos en las universidades y escuelas intermedias cristianas». Hoy los grupos entre los veinte años, se han convertido en el blanco del adversario en formas que no tienen paralelo en la moderna historia de la iglesia. Este objetivo está en armonía con el socavamiento de la Palabra de Dios al diluirla, incluso al negar su autoridad. Lo que hace esta estrategia particularmente insidiosa es que se trata de una labor interna, es decir que está siendo perpetrada desde el interior por esos que aseguran ser evangélicos o que al menos tienen raíces evangélicas. Hoy en día ha aparecido un movimiento conocido como la Iglesia Emergente que está tratando de alcanzar a la cultura posmoderna actual para Cristo, al tratar de “volver a inventar” el cristianismo, haciéndolo más atractivo para los jóvenes adultos. Por ejemplo, dado que la generación posmoderna se caracteriza por un desdén hacia la autoridad, cualquier cosa que sugiera autoridad, tal como la predicación o enseñanza, es minimizado o renovado como “conversación”. El apóstol Pablo nos dijo en 2 Timoteo 4:3, que en los últimos días las personas no soportarán la sana doctrina, y la sana doctrina es contraria y ofensiva a este movimiento. Su autor más prolífico Brian McLaren, demuestra esto a través de sus escritos, dice: «La iglesia se aferró a esa doctrina antigua del pecado original como un perro a un palo, y antes de que usted se diera cuenta, el entero evangelio se enroscó a su alrededor. En lugar de ser el gran mensaje salvador de Dios para el mundo entero, el evangelio se convirtió en un poco de información secreta sobre cómo solucionar el molesto problema legal del pecado original». En otra parte dice: «Creo que todavía no tenemos el evangelio correctamente. ¿Qué significa ser salvo?... Ninguno de nosotros ha llegado todavía a tal ortodoxia». Pero este señor está bien equivocado, porque conozco a un buen número de niños de cinco o seis años que han arribado a tal ortodoxia al entender y creer el simple evangelio. La Iglesia Emergente, más que ninguna otra tendencia conocida, se aproxima mucho al cumplimiento de la advertencia profética dada a los ancianos de Éfeso: “Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre. Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos. Por tanto, velad, acordándoos que por tres años, de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno” (Hch. 20:28-31). Verdaderamente los líderes emergentes están hablando “cosas perversas” y “arrastrando tras de sí a los discípulos”. Hemos recibido cartas de padres y pastores evangélicos que han descubierto a sus jóvenes buscando Iglesias Emergentes por las “nuevas experiencias” que ofrecen en abundancia: el arte religioso, con imágenes primarias impresionistas de “Jesús”, películas “bíblicas”, rituales basados en la liturgia católica ortodoxa, relaciones personales “comunitarias”, espiritualidad contemplativa y misticismo, incluyendo yoga, “diálogos” bíblicos, interacción ecuménica con “personas de fe”, un evangelio social, planes para salvar el planeta, restaurar el reino y demás. La estrategia de “¿Conque Dios os ha dicho?” ha tenido mucho éxito al socavar la creencia crítica en la suficiencia de la Palabra de Dios, y aunque la Biblia reclama que es suficiente para “todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad...” (2 P. 1:3a), muchos cristianos que profesan creer en la Biblia ya no la consideran suficiente. Esto es particularmente evidente en el área de la conserjería. Muchas iglesias evangélicas se han convertido en una fuente mayor de referencia para los psicoterapistas seculares, pastores que en su mayoría no están comprometidos con sus ovejas y que prefieren consultar a asalariados en lugar de acudir a Dios para resolver los problemas de esta vida. Esto puede ser el escenario más astuto de Satanás en contra de la Palabra de Dios y el cuerpo de Cristo. Es un proceso de engaño e intimidación. La conserjería psicológica se anuncia como un esfuerzo científico que ayuda a resolver los problemas mentales, emocionales y de comportamiento que los cristianos encuentran en su vida diaria. ¡Nada está más lejos de la verdad! Porque la tal psicología no es ni científica, ni ayuda para nada. Además, sus más de quinientos conceptos psicoterapéuticos y métodos son contradictorios a la verdad bíblica. El fundamento de la psicoterapia y las enseñanzas de la Biblia son diametralmente opuestas la una con la otra. La psicología enseña que el hombre tiene dentro de sí mismo, es decir en su yo, todo eso que necesita para su bienestar mental y emocional. Por consiguiente, sus problemas se originan de asuntos externos a él mismo. La Biblia declara que el hombre tiene una naturaleza pecaminosa que no puede cambiar por sí mismo. Su problema es el corazón, porque de él se origina todo lo malo: “Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre” (Mr. 7:21-23). Cuando los cristianos hacen intentos por combinar la psicología con las enseñanzas de las Escrituras, a sabiendas o involuntariamente, están buscando un “camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte” (Pr. 14:12), y una variación del diálogo “¿Conque Dios os ha dicho?” que resultó en la corrupción de la Palabra de Dios. La piedra angular humanista del amor propio, se ha convertido en una nueva doctrina dentro del cristianismo evangélico, y se enseña desde muchos de los púlpitos más populares. En los sermones, más a menudo de lo que suponemos, se cita a los psicólogos, y se enseñan sus conceptos psicológicos antibíblicos para darles credibilidad. Las conferencias nacionales evangélicas que no incluyen a un psicólogo prominente como un “experto” sobre los problemas diarios son pocas. Los llamados psicólogos cristianos son a menudo mejor conocidos y más respetados por los evangélicos que los predicadores y los maestros. De hecho, el evangélico más influyente y más prominente en Estados Unidos, no es un evangelista, un predicador, ni un maestro de la Biblia sino un psicólogo el doctor James Dobson. Él encabeza una lista de “consejeros” que integran la psicología con la Biblia y que se ha convertido en un establecimiento doméstico entre los cristianos en Estados Unidos, incluyendo Gary Smalley, John Trent, Henry Cloud, David Stoop, Larry Crabb, John Townsend, Les y Leslie Parrot, H. Norman Wright, y sucesivamente. Entre las organizaciones que socavan la Escritura al mezclarlo con la psicoterapia, la principal es la sociedad evangélica norteamericana, que se conoce como Sociedad Americana de Consejeros Cristianos, cuyas siglas en inglés son AACC. Recientemente produjo La Biblia para Esperanza, una nueva versión revisada de la Biblia para consejeros, la cual destaca 116 temas, la mayoría de los cuales fueron escritos por esos con trasfondo en conserjería psicológica, desde psiquiatras hasta psicólogos clínicos para el matrimonio y consejeros cristianos. Aunque la AACC alardea de “contar con cincuenta mil miembros” y de continuar creciendo cada día, palidece en comparación con otra entidad de gran influencia que está produciendo cientos de miles de jóvenes a quienes se les está enseñando a integrar la psicología con la Escritura: las escuelas intermedias superiores y las universidades. La segunda carrera más popular entre las instituciones evangélicas de alta educación es la pseudo ciencia de la psicología. La subversión de la Escritura y el “¿Conque Dios os ha dicho?” está de moda hoy, con la aceptación de “verdades” de Freud, Jung, Maslow, Rogers, y una hueste de otros ateos humanistas y anticristianos. La batalla por esta generación de jóvenes se está intensificando. El autor cristiano Dave Hunt registra otro ataque violento sobre el nuevo ateísmo militante, en su libro que se publicará muy pronto El cosmos, el Creador y el destino humano, y nota un ataque particular que es sin precedentes: “El reto de la blasfemia”. La Cuadrilla de la Respuesta Racional o RRS por sus siglas en inglés, es un grupo de ateos que confrontan lo que ellos consideran ser reclamos irracionales, más notablemente esos hechos por cristianos. Este grupo está regalando DVDs del documental El Dios que no estaba allí, que el periódico Los Angeles Times llama “provocativo - por decirlo suavemente”. Sólo hay un truco: Ellos quieren su alma. Y la forma es simple. Usted registra un breve mensaje condenándose a sí mismo al infierno, luego lo coloca en el sitio de internet YouTube, y La Cuadrilla de la Respuesta Racional le enviaría un DVD gratis del Dios que no estaba allí. Pero... ¿Qué podemos hacer para impedir que nuestros jóvenes sean engañados por el avance de la apostasía? Enseñándoles la Palabra de Dios. Disciplinándolos, e instruyéndolos en la sana doctrina. Muchos de estos jóvenes se sienten abrumados por la apostasía que está teniendo lugar, pero no están sin esperanzas. Ven la apostasía como un diluvio que no pueden contener, a menos que sea debido a un acto soberano de Dios. A pesar de todo están optimistas pensando que muchos pueden ser rescatados. Ellos están conscientes de que una gran mayoría de quienes profesan ser cristianos no están fundamentados en la fe, que están distraídos y se sienten atraídos por el mundo, y algunos incluso piensan que son cristianos debido a sus vínculos familiares. ¿Despertar espiritual o retorno a las tinieblas? La historia revela que en el cristianismo, las modas y tendencias van y vienen. Tal parece que es muy común para muchos pastores y líderes de la iglesia, estar buscando constantemente nuevas metodologías, “nuevas modas y nuevas cosas, que Dios supuestamente está haciendo” en este momento. El cristianismo con propósito El movimiento entre las iglesias de mayor y más rápido crecimiento en el mundo hoy, promueve un concepto llamado “La iglesia con propósito”. No importa el lugar, a donde quiera que vaya en estos días, este movimiento con propósito es proclamado como el último método de crecimiento. Pero deténgase por un momento y piense. ¿Qué es lo define el éxito desde una perspectiva bíblica? Mientras estamos acostumbrados a aceptar las cifras o la cantidad de miembros como la vara para medir el éxito, en lo que a cristianismo se refiere, la cantidad sin calidad es un engaño. Según la Biblia, la fe cristiana debe estar relacionada directamente con la Palabra de Dios. La fe viene por el oír lo que Dios ha dicho, para luego actuar en conformidad. Con respecto al crecimiento de la iglesia, si el mismo es el producto de alguna técnica ideada por algunos hombres, y no se basa en la Palabra de Dios, los resultados de hecho pueden ser engañosos. La intención del propósito Una de las principales metas de este movimiento con propósito, como ya mencionara, es el crecimiento de la iglesia. Este desarrollo depende en añadirle nuevos miembros a las iglesias, basándose en métodos y técnicas humanas. Mientras sus promotores dicen que este sistema humano está en la Biblia, hay más que razones para cuestionar este reclamo. Una de las principales metas de este movimiento con propósito, como ya mencionara, es el crecimiento de la iglesia. Este desarrollo depende en añadirle nuevos miembros a las iglesias, basándose en métodos y técnicas humanas. Mientras sus promotores dicen que este sistema humano está en la Biblia, hay más que razones para cuestionar este reclamo. |


